La búsqueda de la perfección como enfermedad y falta de equilibrio

  • Posted on: 12 October 2015
  • By: Cognitio
La búsqueda de la perfección como enfermedad y falta de equilibrio

Sabemos que la búsqueda de la perfección constituyó a lo largo de la historia de la humanidad un ideal difícil de rebatir o cuestionar. Pues es propio de la condición humana que mientras un individuo o un grupo se acercan cada vez más a ciertos parámetros de perfección, más precisión se exige, no sólo para mantenerlos, sino también para superarlos e incrementarlos cualitativamente.

Gracias a este rasgo natural, la humanidad se ha beneficiado y se sigue beneficiando en todos los órdenes de la actividad y el comportamiento humano. Pues la búsqueda de la perfección constituye una aspiración loable que manifiesta no sólo un desafío de precisión en los planos social, científico y tecnológico, sino también una gran generosidad y un compromiso con el bien hacer y la calidad de vida.

Dado que el bien es difusivo por naturaleza, en virtud de que encierra una energía expansiva de vastos alcances, surge que esta búsqueda de la perfección permite un enriquecimiento en red de los vínculos personales y del conocimiento como tal. Esto nos permitiría imaginar los beneficios de alto impacto que se obtendrían si esta red de vínculos estuviera sostenida por el compromiso de todos los individuos y grupos.  

Excluyendo de este análisis los casos en los que las actitudes mezquinas, la rigidez y la ambición impiden a muchos individuos concretar el loable proceso de búsqueda de la perfección, nos encontramos con severas paradojas y contradicciones que responden a raíces educativas y culturales.

Parecería que un sector importante de individuos que aspiran a la perfección en cualquier campo de la vida, en realidad adolecen de ciertos trastornos y falta de equilibrio. No se trata de individuos indiferentes, sino comprometidos con la búsqueda de la precisión, al punto de que se percibe en ellos una intolerancia al defecto y al fracaso que los aleja del equilibrio y la sensatez necesaria para aceptar y aprender del error, del fracaso y la adversidad.

El modelo mental de esa rigidez perfeccionista conduce a quienes lo padecen a direccionar de manera obsesiva y a orientar de manera rígida la búsqueda de una precisión absoluta en un área determinada de la vida con exclusión de las demás, afectando con ello el propio equilibrio cognitivo y psico-emocional. Este modelo rígido del perfeccionismo a ultranza es el resultado de haber concentrado en exceso la energía vital a una parte de su ser y soslayado la vida como un todo complejo.

Esto no invalida el trabajo de quienes investigan o realizan actividades con el fervor del entusiasmo y el compromiso con la calidad y la precisión sin amenazar el equilibrio de la vida. El problema surge, por una parte, de la rigidez mental que impide aceptar los errores y aprender de los mismos y, como consecuencia de ello, de la exclusión y relativización de las otras áreas que conforman la totalidad de la vida. En este contexto, podríamos decir que la perfección así encarada se comporta como una suerte de enfermedad que impide la alegría y el bienestar de la vida como un todo relacional.

Se podrá observar, entonces, que tal paradoja no es atribuible en modo alguno a la perfección como tal, sino al modo como es buscada por individuos que llegan a convertir y reducir sus vidas a un plano unilateral que termina por conspirar contra la energía y la capacidad de producción en general. Quizás por razones de vanidad o por estereotipos y prejuicios, el mandato de la perfección se entronizó en el recinto mental del sujeto de manera despótica, generando una rigidez que terminó por apagar las energías y la frescura creativa de las emociones y la sensibilidad.

Quien busca la perfección con equilibrio, sencillez y sin rigidez, puede expandir e integrar la actividad que desarrolla hacia las demás áreas de su vida y potenciar aún más la búsqueda de la perfección. Quien la busca con rigidez, en cambio, corre el riesgo paradójico de inmovilizar su energía y afectar la capacidad expansiva de la misma por falta de equilibrio y armonía. 

seccion: