Por qué la escuela induce a la inercia mental

  • Posted on: 30 August 2014
  • By: Cognitio
Por qué la escuela induce a la inercia mental

En cualquier lugar se habla de la crisis de la educación y de sus consecuencias sociales. Pero en ningún lugar se habla de lo que hay que empezar a hacer para salir de la crisis. Es como si la mente de los observadores estuviera activa en la descripción de los problemas, pero en estado pasivo e inercial cuando hay que pensar en las soluciones. Dentro de esa pasividad están quienes creen resolver los problemas con sólo mencionar los pasos a seguir, como si se tratara de un problema teórico.

En el contexto de la inercia mental habría que agregar los aparentes cambios educativos que maquillan una calidad que no es tal. De esta manera, la cosmética educativa pasa por cuestiones de forma consumidas por una sociedad proclive a la frivolidad y a la apariencia.

La calidad en educación se logra por la calidad de los procesos que permiten a cada alumno aprender a pensar con rigor, aprender a tomar decisiones, investigar los propios errores de manera habitual, ser crítico consigo mismo y con el medio que lo rodea, saber convivir según valores, ser autónomo, sentir la propia capacidad y ejercerla con creatividad. Ésta debe ser la gran política de Estado que presupone, antes que nada, pensar activa y creativamente los nuevos escenarios que presenta un mundo en constante cambio y fluctuaciones.

Hoy, el sistema colapsa en medio de discusiones provenientes de un vacío de ideas, de ideas vaciadas y de ideas viciadas:

  • El vacío de ideas, porque el sistema como tal continúa repitiendo los mismos procesos y a contracara de la calidad requerida con urgencia por un entorno crítico. El sistema carece de una visión estratégica de mediano y largo plazo y sus funcionarios debaten cuestiones instrumentales y de organización burocrática que, en vistas de la poca solidez y consistencia para adecuarse a la realidad, no reflejan otra cosa que un lamentable vacío de ideas. 
  • Todo ello convive con ideas vaciadas del contenido esencial que configura la educación como proceso que promueve el desarrollo humano. El contenido esencial de la educación es preparar a todos los individuos para que accedan con sus respectivos talento y capacidad a una convivencia armónica aportando lo mejor de sí mismo para fortalecer y enriquecer una red de convivencia en permanente expansión.
  • El vacío de ideas y las ideas vaciadas terminan, por su inoperancia y falta de acierto, en verdaderas ideas viciadas.  En el campo pedagógico existen múltiples y variadas ideas viciadas, cuya manifestación e incidencia se replican en los planos de conducción superior del sistema, en los planos de supervisión, en los planos institucionales y en los planos áulicos. Una idea que procrea rutinas inoperantes, que justifica la permanencia en detrimento del cambio, que se impone como verdad absoluta, que no busca consenso, que maneja las instituciones y las aulas con los nefastos atributos de la necedad, del autoritarismo y del dogmatismo, es una idea viciada que prepara un trayecto defectuoso y deja al sistema en la insipiencia.

Tanto el vacío de ideas, como las ideas vaciadas como las ideas viciadas, generan colapso en cualquier sistema. Pero es un colapso que nace en mentes que no piensan y en modelos de pensamiento afectados por la inercia, la dejadez y la indiferencia. Es esto lo que hay que comenzar a trabajar para salir de la crisis y evitar declamaciones que, en definitiva, terminan por perpetuar los problemas que se cuestionan y que se adornan con aquella cosmética tramposa y seductora. 

 

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